Blog (Bitácora, si se prefiere) del Padre (que lo es) Don Francisco de Paula Gálvez e Inchausti y algunos de los heterónimos que con él transitan: Pakito Grillo, El Profano, Bruno Jordán, Bienvenido Albar de la Torre, Federico Pastichet, Luis Rastrojo, Cesc Galvis, etc. Editado a trancas y barrancas, anárquica y aperiódicamente sin ánimo de ofender (o sí, quién sabe) ad maiorem gloriam de las cuatro (o ninguna) neuronas que le restan, o al menos así se supone por los menos entendidos, al escribidor que esto subscribe.

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viernes, febrero 26, 2016

Por qué NO

Tras hacer bien los deberes, es decir, leer y releer el acuerdo PSOE-CIUDADANOS, he votado. He votado, tal vez por última vez en mi prolongada vida militante, y con ello me jubilo de la actividad partidaria. He votado con rabia como postrer grito en el desierto. Con rabia porque no me gusta que me tomen por tonto.
De nada han servido campañas, declaraciones de intenciones, avisos de la gente de a pie, movilizaciones, promesas al uso y demás. Se nos propone más de lo mismo, y de lo mismo estoy hasta los mismos.
Las derogaciones prometidas se van al limbo melifluamente cambiadas por reformas puntuales en todos los campos:
-No pretenden derogar la Ley Mordaza, sino modificarla de forma suave, manteniendo los erróneos pactos antiterroristas que firmaron con Rajoy, afianzando el recorte a las libertades.
-No pretenden derogar la Ley Wert, sino implementarla.
-No pretenden sino perpetuar la sumisión a los poderes económicos, siguiendo la senda de la Troika.
-No pretenden derogar la Reforma laboral, sino afianzarla con el abaratamiento del despido, el afianzamiento de los contratos y sueldos basura con los suplementos de sueldo y la desaparición práctica de los convenios..
Toda la grandilocuencia derogatoria ha quedado en un continuismo vergonzante que sería esperable de la marca blanca de la derecha española, pero no de quien se dice de izquierdas.
La clave está en la deriva hacia lo que han dado en denominar centro-izquierda, que no es más que la renuncia a los postulados propios para hacerse un sitio en el establishment. Se ha abierto el museo paleontológico y de él han salido en tromba los muy bien alimentados dinosaurios, dejando por unos días los consejos de administración, para unirse al coro de los apocalípticos defensores del status quo.
Nadie puede esperar de Sánchez, economista ortodoxo, que comulgue con Keynes, Krugman o Stiglitz, pero de ahí a acatar a ojos ciegos el dictado de los mercados va mucho, y el lo ha hecho.
No vale la excusa de que Podemos ha torpedeado la negociación, porque la intención desde el principio era llegar a lo que se ha llegado. Y menos acusar al otro de tacticismo cuando se ha practicado lo mismo a manos llenas. Podemos quiere laminar al PSOE, es verdad,  pero lo ha conseguido con la inestimable ayuda de Sánchez, González, Corcuera, Díaz, etc.
En toda negociación, las partes llegan con un máximo y un mínimo de pretensiones, y en esa horquilla se habla. La impresión que tengo es que tanto PSOE como PODEMOS se han empecinado adrede en los máximos para torpedear cualquier acuerdo y llegar al campo de Cs, en el caso del primero, descargado de izquierdismos.

Sí, he votado. Y he votado que NO.

domingo, agosto 02, 2015

AVISO PUBLICACIÓN

El próximo viernes, 7 de agosto, me deshago, por fin de CONTRAÉPICA. y
Y digo bien: me deshago, Era ya demasiado tiempo varado, con otros proyectos en mente y papel esperando allanar la traba que les impedía avanzar. Había que cerrar una etapa y, si no olvidar, dejar de darle vueltas.
El resultado del cierre es agridulce. De una parte, la publicación debería ser un gozoso parto, pero por otra, las refriegas con la imprenta dejan extenuado y descontento a cualquiera. En mi caso he chocado con el peculiar hacer de la Imprenta de la Diputación de Badajoz, que tiene curiosas formas de inutilizar el esfuerzo ajeno: por ejemplo !no pone nada en el lomo de sus publicaciones¡. Semejante desaguisado confiere a cualquier libro la categoría de cuadernillo. Además, es su costumbre el negarse a tramitar el ISBN, quedándose en el Depósito Legal como única fe de la publicación.
De todas formas, ahí está. Ya parió la burra.
El siguiente, mejor.

sábado, septiembre 20, 2014

¿POR QUÉ NO MATRIA?

Este artículo lo publiqué en Hornachos no sé muy bien cuándo, en cualquier caso hace mucho. Su vigencia sigue, creo, ahí incólume. 


MATRIA


Una cantante, Rosa Zaragoza, mediterránea hasta la médula, culta, sensible, con una voz portentosa y una elección de temas y ritmos envidiable, ha sacado un disco que recomiendo a los que deberían ser multitud y son muy pocos en estos tiempos de triunfitos, eurovisivos, pseudocompositores más antiguos que el Tato y demás comida-música-basura. Tal disco, a más de un contenido que puede provocar el deleite de cualquier alma sensible, tiene un título extraño y sugerente, tan sugerente que despierta reflexiones y sentimientos: se llama Matria.
Somos, aun cuando el mar, la mar, nos quede lejos (o tal vez por eso), mediterráneos que hemos olvidado nuestros orígenes. Hemos olvidado que nuestra cultura viene de otros pueblos, todos del Mare Nostrum, que, a su vez, provienen de más al sur (de África, para que se chinchen los memos racistas). Y aquellos pueblos no entendían de patrias, pero sí entendían de la vida, de su origen y su razón. Griegos, fenicios, tartésicos, etc., coincidían en más cosas que el origen africano (aunque muy diversificado) común: de una parte confiaban el sentido común, el raciocinio y el control de la naturaleza y sus frutos a las mujeres, y, por ende, a las deidades femeninas, y, de otra, el poder coercitivo a los hombres y, por tanto a los dioses masculinos; y eso tenía una razón clara que se sitúa en los orígenes de la estupidez humana: la Propiedad. Y me explico:
En un sistema social poco evolucionado, que no produce excedentes (lo que sobra), no hay nada que proteger más que la propia seguridad frente a las fuerzas de la naturaleza. Es cuando se produce más de lo que se consume (allá por el Neolítico) que los excedentes han de ser guardados, sea para tiempos de escasez, sea para cambiar por otros excedentes. En ese momento pasamos de grupos en que la mujer era preeminente por ser la línea directa más fiable (volveré a ello) y la responsable de la educación, del cultivo y de todo lo socialmente relevante, a grupos más amplios en los que se establecen relaciones de poder basadas en la propiedad de los excedentes, la cual, obviamente, como todo poder que se precie, ha de ser protegida por la fuerza. Ahí nacen los guerreros y el poder masculino.
De entonces hasta ahora, la historia del ser humano no ha sido otra cosa que un sanguinario relato de la lucha por acumular y proteger violentamente esos excedentes. Según se fueron conformando áreas de poder se fueron conformando naciones, y esas naciones pelearon con otras naciones. Y llegaron las religiones y dijeron que cada nación era la elegida de Dios (No de la Diosa Madre, o Gea, o cualquier otra deidad femenina). Y las naciones fueron llamadas Patria, por tierra paterna.
Sin intención de hacer un chiste malo, diré que, en realidad, la única seguridad de filiación que tenemos es la materna. La ciencia lo demuestra palmariamente. Todas y cada una de nuestras células tienen algo que nos identifica como hijos de nuestra madre, mientras que lo del padre puede perderse en pocos pasos generacionales. En las células de nuestro cuerpo hay dos tipos de ADN (la información genética): el que está contenido en el núcleo, que proviene de la mezcla entre padre y madre, y el mitocondrial. Éste último es nuestra verdadera seña de identidad genealógica, pues no tiene mezcla. Las mitocondrias, pequeños cuerpos que se encargan de la “respiración” celular, tienen ADN propio, que sólo se transmite por vía materna. En la naturaleza, y somos seres naturales por más que nos creamos dioses de la creación, el macho sólo “ayuda” a que la línea marcada por la hembra se perpetúe, lo cual, así expuesto, es un golpe durísimo al orgullo masculino (más que masculino, machista). A más de uno se le pueden bajar los humos u otras cosas y puede sentirse hombre-kleenex tras pensarse rey león. Diría más: el sistema de apellidos que empleamos es la mejor manera de garantizar que nunca sabremos de quién venimos realmente (otro palo).
¿De qué padres hablamos cuando hablamos de patrias? ¿De los que nos dicen que tenemos que dar la vida por ellos para proteger sus tierras, su petróleo, sus cuentas corrientes, sus privilegios?
No conozco una mujer que pudiera mandar a sus hijos a morir y sí conozco a muchos hombres que hasta irían ellos. No conozco a una mujer que abandone ninguna responsabilidad si se trata de su gente. Por contra, se menosprecia su inteligencia, su laboriosidad, su madurez. ¿Por qué, en lugar de Patria, no hablamos de Matria? Nos iría mejor: seríamos más razonables, más pacíficos y menos interesados.


miércoles, julio 24, 2013

UN HOMBRE CABAL

 A Gumer Benítez, in memoriam



Con junio se nos fue Gúmer. De forma repentina. Hasta el día anterior andaba por las redes con su espíritu crítico y sus incontenibles ganas de cambiar las cosas. Quedé en estado de shock con la mala nueva y hasta pasados unos días no pude imponerme recuperar el ritmo normal de mi vida y mis cavilaciones, que, en gran medida, coincidían con las suyas no sólo en lo referido a los asuntos sociales, sino a las concepciones sobre temas tan ásperos como la muerte.
Y es que hay quien, no pudiendo enfrentarse a la realidad, no siempre grata, de este nuestro pasar por estos lares, se refugia en la posibilidad del meritoriage para preparar una presunta segunda oportunidad en una hipotética vida eterna. Así justifica su inacción frente a los avatares y encubre su resistencia a considerarse un ser natural, mono desnudo diría Morris, y por lo tanto finito, acabable. La esperanza de resarcirse de los sinsabores en otra realidad que, por el momento, sólo habita en su mente lleva a quien así razona a quedar maniatado en tanto llega esa prórroga. Es el miedo a la finitud la causa de la creación de religiones, supersticiones y recompensas diferidas, y dicho miedo es utilizado para moldearnos culturalmente sumisos por mor del meritoriage antes mencionado. No reconociendo nuestra condición natural y nuestra sujeción a los ciclos que mamá natura nos depara, nos escabullimos arteramente de lo obvio: todo tiene su fin y nosotros no somos una excepción.
Es duro enfrentarse a ello, pero existen distintas formas de abordarlo. Una, tal vez la más extendida, y la única reconocida por la mayoría de los mortales, es la que he expuesto, la que lleva a un extraño conformismo que anula la fuerza de los seres y los imposibilita para enfrentarse a las preguntas y situaciones que nos depara nuestro acontecer. Todo sería un sistema ineludible y cerrado cuyo único fin es la trascendencia, el más allá, y del resto ya se ocupará alguien en pensar por nosotros. Nuestro desapego a lo terrenal tiene su correlato en el apego de esas mentes pensantes que se lucran y engordan a costa de nuestra credulidad..
Pero existe, por contra, una alternativa, que no parte de designios ajenos a nosotros y asume, por doloroso que sea, que nos acabamos y punto. Lo que hagamos o no hagamos no es algo que llevemos luego a ningún lado, y la vida se ciñe al día a día que hay que aprovechar. Carpe diem, decían los romanos. En pueblos primitivos se sigue dando, en comunión con la naturaleza, un respeto absoluto por las etapas que marca el tiempo, y este es limitado.
Ahora bien, esta visión de la vida no tendría sentido humano si no fuera acompañada de un profundo soporte ético, concibiendo la ética como un juego de libres elecciones tendentes a encauzar la actividad humana, en base a unos principios generales libremente asumidos que permitan interactuar con los semejantes y cambiar las cosas y las actitudes. Y digo ética, y no moral, pues esta última sería un aglomerado de normas impuestas desde arriba, de forma incontestable, irrebatible y con fines de dominio. Principios como la Libertad, la Igualdad y la Solidaridad serían, en esta concepción ética, irrenunciables y en torno a ellos se construiría todo un entramado que sustenta las relaciones. A cada uno se le daría según sus necesidades, y de cada uno se recogería según sus posibilidades. Sólo la Razón y el esfuerzo solidario podrían dar sentido a una existencia tan efímera con un fin claro: dejar el mundo un poco mejor de cómo te lo habrías encontrado.
Es ese sentido ético el que orientó la vida de Gúmer y le hizo aguantar con entereza los terribles golpes que sufrió. Parafraseando la Internacional estaba convencido de que “ni en dioses, reyes ni tribunos está el supremo salvador”; el esfuerzo redentor debía ser llevado a cabo por el Hombre, con mayúscula. Sin esa orientación, la vida carecería de sentido. Para decirlo con palabras antiguas, traduzco a mi manera (por no poner latinajos) a Salustio: “Conviene que todos los hombres que quieran prevalecer sobre los otros animales se esfuercen en no pasar la vida en silencio, como bestias a las que la naturaleza hizo agachadas y siervas de su vientre” (De coniuratione Catilinae). Para él el silencio era ominoso, corroía la dignidad de los hombres y los hacía cómplices de la opresión que sufrían. Ese impulso militante no era obcecado, sectario o acrítico, sino profundamente autocrítico, atento a las incongruencias de los políticos trepas, inasequible a la demagogia y basado en la tolerancia, aunque en los tiempos que corren no sea esta moneda de curso común. Y sin estridencias, ansias de protagonismo ni ambición, como obrero que fue en la construcción de una España mejor.
Bilbao, Hornachos y yo hemos perdido un hombre cabal y bueno.
Hasta siempre, compañero.



lunes, diciembre 31, 2012

MENSAJE A LA NACIÓN



¡Españoles¡

A Doña Evangelina y a Mi Excelencia nos llena de orgullo y satisfacción dirigirnos a vosotros en estas tan señaladas fechas, seguros de que al amor de las cenas y demás festejos familiares, prestaréis oídos a estas nuestras palabras de felicitación y aliento para el año venidero
.
Prontos a entrar en 2013, lo hacemos sin perder de vista el año que acaba. En él hemos constatado cómo se derribaban todos los derechos adquiridos durante decenios, porque, según los que nunca perderán sus privilegios, vivíamos por encima de nuestras posibilidades y tenemos que reponer lo que sus amigotes se llevaron. Como pueblo solidario que somos, hemos acudido en auxilio de los pobres banqueros aun a costa de cercenar nuestro bienestar, siendo así desde nuestra patria faro del mundo y tema jocoso de todos los corrillos malintencionados de los enemigos de nuestra vocación universal. Nosotros, tan ternes, hemos permanecido ajenos a los cantos de sirena y hemos conseguido ser líderes mundiales en la exportación… de algo tan nuestro como la chapuza.

En los días que corren no podemos menos que recordar en nuestras oraciones (imprecationes) a nuestros queridos gobernantes y augustos Padres y a sus progenitores, que no tienen culpa alguna de haber traído al mundo a personajes como Su Excremencia Don Mariano o al tal Don Rouco Varela. Están en nuestras mentes de por vida, acompañados en tan alto lugar por Doña Ángela, a quien deseamos sane de su estreñimiento crónico.

El año que entra no cazaremos elefantes (nunca lo hemos hecho) y estaremos a verlas venir, pues no queda otra. Comeremos mañana con la dieta de los perros y las gallinas, a base de sobras, que no está la cosa para tirar, y bandearemos como se pueda la que se nos viene encima.

Entre tanto sed felices. Pero recordad a un técnico de cohetes llamado Murphy, que dijo: “Disfruten y rían ahora, que lo peor está por llegar”.

Desde esta España que no es Una, que nunca ha sido Grande ni, ahora menos que nunca, Libre, os deseamos de todo corazón un

FELIZ AÑO MUERMO

SALUD Y REPÚBLICA

FDO.: PACO GÁLVEZ

miércoles, noviembre 14, 2012

EL HOMBRE MÁS FELIZ


   Llegó en noviembre, a tiempo justo de alegrarle al abuelo su cumpleaños, y ello duplicó la fiesta.
   Duraron poco las celebraciones: dos días… Y al quinceavo, como una losa, cayó un diagnóstico tan largo como ininteligible y, pronto lo supieron, terrible: hiperglicinemia no cetósica
   Comenzó entonces un rosario de advertencias de los facultativos: es inviable, no os ilusionéis, porque su máxima esperanza de vida son dos años y ello en unas condiciones calamitosas.
   Con tales augurios llegó a casa, tras cinco meses y pico hospitalizado en los que los acongojados padres hubieron de ser testigos de varias “paradas”. Pero el niño desahuciado no se rindió y gracias, sobre todo, a su madre, que con balanza de precisión y todo el cariño del mundo lo sacó adelante a costa de la salud propia, sorteó trabas que se suponían inexorables. Así llegó a ser el más longevo conocido hasta entonces (y hasta ahora) con esa metabolopatía congénita tan escasa que casi ni merece la pena investigar (salvo los benditos “locos” de Biología Molecular de la UAM y pocos más nadie se ocupa de ello)
   El niño que no iba a poder sostener ni la cabeza, anduvo a los cuatro años, reconocía a todo el mundo y reía y reía de un modo que congraciaba con la vida a los que en derredor estaban. No hablaba, pero se comunicaba fluidamente con su entorno y repartía cariño a diestro y siniestro, tanto que su padre decía de él que era un bebé gigante y ergonómico, pues cuando abrazaba lo hacía de tal manera que se te adaptaba como una prenda que nunca quisieras quitarte.
   Creció guapo y grande. Y, ajeno a los vaivenes del mundo y a las preocupaciones que atosigan al resto de los mortales, no paraba de repartir afecto como quien tira confetti a porfía… Y así hasta ahora…
   Hoy, 13 de noviembre, cumple Pakote sus primeros treinta años, y lo hace como lo que es: el hombre-niño más feliz del mundo.

domingo, julio 22, 2012

YO LO VIVÍ

No tengo los remos para esos menesteres, pero estuve en Madrid el 19 de Julio. Cuando llegue a Hornachos, me sentaré a escribir. Como muestra, dos fotos.