Blog (Bitácora, si se prefiere) del Padre (que lo es) Don Francisco de Paula Gálvez e Inchausti y algunos de los heterónimos que con él transitan: Pakito Grillo, El Profano, Bruno Jordán,, etc. Editado a trancas y barrancas, anárquica y aperiódicamente sin ánimo de ofender (o sí, quién sabe) ad maiorem gloriam de las cuatro (o ninguna) neuronas que le restan, o al menos así se supone por los menos entendidos, al escribidor que esto subscribe.

Para críticas: pakitogrillo@gmail.com

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domingo, julio 19, 2009

EL DOLOR

Oyendo el Stabat Mater de Pergolesi, que tuve el privilegio de oír allá por 1979 en el teatro que hay en la Plaza dela Paz de Castellón (lo más importante para mí era que en tal plaza residía, o había residido, el Bar Colón, ahora, según la costumbre, un banco o algo así¡). Era en lo más alto,tanto que daban vértigo aquellos bancales de madera , que parecían una escuela calvimista.

He vuelto a llorar.
Siento el dolor, siendo padre, de las madres.

A mis años, y con mi experiencia profesional y personal, de mis compañeras aprendo más que ellas de mí.

Me voy volviendo Mujer, porque conozco su día a día: mientras el OTRO va a mesa puesta, ellas trabajan a tres bandas.

Me vuelvo mujer. Eso sí, sigo siendo profundamente lesbiano.

Salud a tod@s.

miércoles, julio 15, 2009

PASTORINA, in memoriam

Se nos ha ido Pastorina.
Toda pérdida tiene su importancia, obviamente, pero hay graduaciones. Y en este caso se me han planteado tantas cuestiones que no doy abasto.
¿Cuánto dolor somos capaces de acumular?
¿Por qué el dolor golpea preferentemente a las buenas personas? (Carlos, su padre, ha sido siempre, a más de primo, amigo fiel y confidente, cuasihermano)
Mi llanto me ha impedido salir a la calle. No he podido comunicarme, salvo por SMS con Carlos (no he tenido huevos a conversar con él).
Para tranquilizar a propios y ajenos, visto el ejemplo, comunico que, por el momento y a largo plazo, no está en mi horizonte la autolisis, por más que me la haya planteado. Me guía la Ética de Spinoza, que viene a decir que la pulsión esencial de todo ser vivo es "perseverar en su existencia"-

Sit tibi terra levis, Pastorina
Sit nobis vita levis.Curate ut valeatis.


lunes, julio 06, 2009

CUMPLEAÑOS ¿FELIZ?


En realidad,soy un tramposo paradójico. Agnóstico y escéptico total, me recreo en el final del Requiem de Verdi; y sobre todo con la voz canalla de Angela Gheorghiu en el liberame Domine de morte aeternam (grabación de EMY, del 2001, con la Filarmónica de Berlín, Claudio Abbado a la dirección y, ni más ni menos que el mejor coro del mundo, el Orfeón Donostiarra, además de Roberto Alagna,), porque retrata mi resistencia a desaparecer.
Radicalmente Spinoziano, mi única pulsión verdadera es perseverar en mi ser. Pero a cada momento se me va haciendo más difícil.
He perdido, tal vez definitivamente, las fuerzas. Arrastro un cansancio que se me antoja de siglos. Social, familiar, física e intelectualmente he mantenido un ritmo que me pasa factura.
No estoy en situación (salvo el contribuir a que Pakote viniese al mundo) de enorgullecerme de nada. El reconocimiento de de mis cobardías no me exime de mis responsabilidades, por más que las económicas nunca hayan sido mi especialidad. He dilapidado el amor de la persona más generosa del mundo mundial (sirva como declaración en público); he dilapidado sueldos, credibilidad, salud propia y ajena, afectos, etc., etc. …
Tal dilapidación, y tal vez la consciencia de ello, me cansa. Y siento un cansancio infinito. No es una cuestión de culpa (eso se lo dejo a los que crean en el Pecado Original), es una cuestión ética, o sea de decisiones libres, con acierto o error, con condicionantes siempre y determinantes de tu trayectoria, de la que acabas siendo personalmente responsable.
Estoy cansado, infinitamente cansado, de vivir, de bienvivir, de mi trabajo, de la situación, de haberme cogido el Alta Voluntaria, de malvivir, de mi ruina y mi riqueza, de responder a expectativas (siempre se me pedirá que sea ocurrente o saque la enciclopedia que guardo en el coco) y de fallar. Estoy cansado, infinitamente cansado, físicamente y mentalmente, hasta niveles que no os imagináis.

La perseverancia en tu ser, cuando has acumulado tantos errores como yo, es difícil. Si, además, te la planteas a los cincuenta y cuatro recién cumplidos (hoy), tal vez sea inviable o no te apetezca.
Elegid susto (chusto o muelte). Esta Hippobosca equestre (mosca cojonera) necesita, aún, un tiempo, no mucho, para dejar de daros la vara.

martes, junio 16, 2009

POR FIN UNA BUENA NOTICIA

No se lo he dicho a nadie, pero llevo meses con una duda sanitario-existencial. Mi médico, y amigo, me remitió con adusto gesto al urólogo tras contarle episodios variados sobre mi esperma, que por pudor, humildad y respeto a los lectores no referiré.
Llegado que fui a la consulta de Urologíá, en Mérida, fui sodomizado dactilarmente. He de constatar que he escrito un libro (y medio), he plantado unos cuantos árboles en diversas localidades, he tenido un hijo (el verdadero amor de mi vida), he montado en globo (y en colipotero y en vión), y sólo me faltaba una experiencia para realizarme. Y es la que he contado: según entré en la consulta se me aparecieron dos, dos, Urólogas; nada mas verlas, mi aparato genitourinario se contrajo de forma que la bolsa escrotal se retrajo hasta casi el orificio anal y el resto parecía padecer una parafimosis.Era dificilísimo encontrar cualquier cosa.
Uno, que por profesión y lecturas, conoce lo que conoce, estudió las hojitas de análisis encargados, y no le gustó nada. Simplemente, iban buscando un carcinoma prostático. Lo peor de las pruebas no ha sido la extracción vampírica (sólo un pinchazo, bendita sea la ATS) de gran cantidad de sangre, ni la limpieza obligada del exterior del bote de orina. Lo peor ha sido lo de espermiograma. Generar semen para un botecito es realmente complicado; es el interruptus más flagrante que se pueda imaginar, ya que es imposible motivarse y el amor propio, dicho sea eufemísticamente, pierde su sentido, con lo cual la muestra analizable es, en el mejor de los casos, escasa o mínima.
Aunque el acojone nos envejezca, y sorteemos las suertes de la vida con más o menos humor. a todos se nos ponen los güitos de corbata en algún momento.
Transmito a quien por mí se interese que no padezco cáncer. Hoy me han comunicado que los marcadores tumorales son "normales" (en cuanto a la anormalidad prefiero no hablar)
No sabía, tras meses de incertidumbre, si reir de risa floja o llorar.
Somos muy valientes sobre el papel. Cuando vienen mal dadas nos deshacemos como un azucarillo.
Salud a todos/as.

miércoles, marzo 25, 2009

VOCES CANALLAS

!Cómo me gustan las voces canallas¡

Anita O'Day, Leonor Watling, la Georgiu en el liberame final del Requiem de Verdi, o la Tebaldi en Il Trovatore, o Luz Casal, o Mercedes Ferrer, o María del Mar Bonet... Tantas y tantas que han compuesto o han interpretado desde la voz canalla, humana, cercana al sentimiento tanto como a la perfección artística.

Infinitas gracias y Salud, compañeras.

EL LUNES O MUERTE SÚBITA (para DRÍADE)


Venía como una llamada lejana, sabida, incluso él diría que agradable. Fue creciendo hasta que sus oídos tomaron estrepitosa consciencia y los resortes musculares, instrumentos olvidados por lo común a esas horas, pero entonces poseedores de ignoradas flexibilidades, ya le habían puesto en pie junto a la mesilla, luz encendida y mano crispada en el aparato que cesó de rugir. Todo quedaba reducido a un suave tic-tac, advertencia de que no se esperaba cambio alguno. Si acaso cierto vértigo, incapacidad momentánea de orientación que le hizo verse grotescamente semiinclinado de perfil junto a una luna de armario que al final dio por suya, coligiendo de ello que a la derecha se encontraría la puerta. Estaría... Estaba desde hacía al menos quince años. Quince años, se dijo en voz alta que disminuyó al escuchar un respingo allá por la cama. Los pliegues de los párpados le oprimían dolorosamente y una agüilla viscosa le enturbiaba la visión sin desaparecer, se temía, hasta bien pasada las once. Blefaritis, rumió, he de ir al oftalmólogo, aun a sabiendas de que luego lo achacaría al sueño y nada ni nadie, siquiera él mismo, le haría pedir colirios y pomadas que acallasen un ligero escozor en el lagrimal, profuso la anterior velada en lloriqueo etílico.

Sintió entonces alfileretazos fríos en los pies. Lunes e incluso las baldosas en mi contra. Tal vez el año que viene... Quizá parquet y... Leñe, dónde andan las zapatillas. A tientas, arrodillado, casi debajo del somier y el pantalón de pijama bajado hasta media nalga. Tardó lo menos un siglo en encontrar­las, agazapadas como cucarachas blandas cerca de una pata del probador. Frío de nuevo en los pies al contacto con la gamuza dormida e incomodidad... Mirar hacia abajo y verlas al contrario. Con fastidio colocar cada una en su lado y vuelta a introducir las extremidades ausentes, sorprendidas por los cambios térmicos y los fallos e indecisiones de su amo. Acompañado por redobles lejanos en el cacumen y misteriosos ruidillos de cloaca en el intestino adolorido, el primer paso del día, sin rumbo, y maquinales ya el segundo y el tercero. Tres al frente, variación derecha, pomo, crujido y pasillo obscuro con fantasmas de taquillones, perchero y formas cuasihumanas pidiendo ser reconoci­das como abrigos, gabardinas o quién sabe qué, delantales... Y frío, frío, frío maldito con tentáculos, que en su derredor insinuaba la conveniencia de un reencuentro con las sábanas y ese horripilante edredón que rehusaba mostrar a las visitas.
Embotado, confuso, había llegado al baño. Lo primero era paliar las cuchilladas que sufría la vejiga, chillona en sus apremios. La cuenta atrás de la evacuación finalizó, según suele suceder, un segundo antes de llegar a la porcelana, dejando evidentes señales en el exterior de esta. Con fastidio, arregló tal desaguisado, sin poder evitar que un marcado aroma de acetona persistiera insultante en el cuarto. Se enjabonó la cara tras un lavado sin huella. Pensando en la lejanía del sábado, sin poder asegurar cuándo sacó del armarito el material para el rasurado, como si todo surgiera ordenado o el cuerpo tirase por su cuenta soslayando cualquier consulta a la mente en un acto de ya medidos gestos y distancias, comenzó su afeitado. Entreveía, como todos los lunes, bolsas moradas que, bajo los ojos, amagaban caer sobre una zona blanca a la que aplicaba, con desigual éxito y no menos desigual distribución de pequeños tajos, la cuchilla. La desgana se extendía como una neblina que penetrase cada poro corporal y, cómo no, la desha­bitada cavidad donde se instalaría el cerebro al cabo de un rato. Desgana incluso para solucionar la pastosidad en la boca y los efluvios que de ella salían y le hacían torcer el gesto. No me seas guarro... Cepíllate. Pero no se hizo caso, dejando todo en un rapidísimo enjuague de colutorio que le procuró alivio, falsa frescura muy distante de los resultados de anuncio: en sus dientes predominaban los restos de mil activi­dades nocivas para la salud sobre el esmalte, que reclamaba no se postergase más la visita prometida a su prima odontóloga.

Fue de un trallazo que se le vinieron encima los últimos ramalazos del mareo, infatigable compañero de viajes oníricos horas antes. Casi rebotando por las paredes, más fardo que persona, en un tambaleo que pareció durar lustros, alcanzó, abobado, a sentarse en el lecho, donde un amasijo de carne blanca y adiposidades con forma de mujer o algo similar semejaba dormir desde tiempo inmemorial en posición sesgada, ocupando exactamente tres cuartas partes del espacio útil. De ahí a vestirse, recuperado por fin del vahído, cinco minutos en la inopia, tragado por un irresistible agujero de ausencias consecutivas. Abrocharse en penumbra, manos temblonas y psicomotricidad seriamente disminuida, era una cadena de aciertos y errores sin orden lógico que abandonó para, se dijo, reanudarla según bajase. Pensaba llamar a la oficina excusando su asistencia cuando ya estaba en la puerta de salida palpándose en busca de las llaves con la sensación de olvidar algo.

Una súbita impaciencia le hizo descender a pie sin aguardar al ascensor, que, al cruzarse con él, lanzó guiños de espejo con algo que se le antojaba como sorna desde los cristales biselados. Le dio por imaginar que el sucio veteado del mármol portugués que los escalones lucían semejaba una piel blanda, blancuzca y varicosa donde se hundieran las piernas. Tuvo sensación de estómago en movimiento, remembranza lejana de anteriores vértigos, y hubo de agarrarse a la barandilla metálica de formas irreconocibles. Irreconocible también el linóleo del zócalo e hirientes las bombillas de vela en los rellanos, apliques pseudobarrocos de insultante latón muy apreciados por los viejos de la casa y los amigos de lo ajeno, con esa luz tan de algunos Rembrandt, teñida en amarillos, marrones y rojos apagados. Seis pisos para darse cuenta de que le sudaban las manos. Una vez más se cruzó con el ascensor, que le adelantó en la bajada como si el dormido ballenato del quinto que lo ocupaba acelerase al viejo ataúd con premoniciones de catástrofe. Llegó al portal a tiempo de ver cómo la calle deglutía su inmenso trasero y de constatar la tufarada de cuarentón playero, colonia de moda aplicada a litros sin el preceptivo trámite previo de un aseo reparador, mezclada con axilas de solera y la sempiterna americana, que permitía rastrear su presencia a distancias insospechadas.

De las bombillas al sueño callejero. Como raíces semovientes andaban las personas, pocas, entre inmóviles automóviles. Pegadas al suelo. Formando, se diría, parte de él. Bañadas de negro y gris azulado. Negro y gris azulado, tal una pesadilla con persecución incluida sin recuerdo posible. Unos deprisa, otros arrastrando los pies, como si las aceras fueran caminos de sirga y ellos tirasen de imaginarias gabarras cargadas con sus penas, deudas, culpas y la consciencia de hacerlo contra corriente. Los veía, o no llegaba a verlos del todo, difícil pero plausiblemente iguales a él mismo: gris azulado con ribetes negros. Aún la noche se enseñoreaba de las calles y parques, de los cuerpos y mentes, de los adoquines y las raquíticas acacias desnudas ya por años. Ni siquiera bostezos, saludos o gruñidos. Película muda sobre los monstruos de la existencia nunca plena pero siempre aceptada como la única posible. Gris azulado, y al doblar la esquina se diluían en la luz anaranjada de las nuevas farolas, donde nada era reconocible por su color, salvo una cruz de farmacia, lejana, convencionalmente verde en su mollera. Le costó unos instantes adaptarse a los nuevos tonos, en tanto daba vueltas a la, según él, presunta dimensión humana de la luz blanca frente a la naranja que los prebostes locales iban adoptando con la, eso sí, inequívoca intención de dar al cielo de Madrid una apariencia más que postindustrial, marciana.
De vez en cuando se le aparecía la imagen del lugar donde dejó el coche y, un, dos, tres, al escondite inglés, desaparecía tragada por dolores incontables en las sienes y sensación de ridículo postetílico, como en su época de estudiante, cuando ninguno de la panda recordaba el sitio de aparcamiento y vagaban, almas sin penas, por medio barrio en su busca. Volvió a prometerse abandonar el alcohol. Y se lo prometía también a las farolas, lánguidas bailarinas abrazadas por cadenas con velomotores, y al perro que arrastraba una bata rellena de vieja hacia un árbol.

Gris azulado y negro de nuevo. Transportado oníricamente en un continuo esquivar objetos inertes o humanos al tiempo que rumiaba imprecaciones contra sí mismo y su memoria. Maldita sea... Dónde puñetas...

Fue al doblar una esquina. Allí estaba llamándole con brillo metálico, sugerente, ensueño de velocidades no logradas y soberbias excursiones que jamás pasarían del aparcamiento de la oficina. Hizo un quiebro, remedo de antiguos regates con balón de cuero, tras un vehículo que en ese momento salía de la fila, y se dirigió ya en la calzada hacia el suyo. Un duende le tarareaba una letrilla de Queen: i'm in love with my car... Nada más serio y más a tono. ¿Quién en su sano juicio osaría negar que aquella maquinita, aire de juguete, era resultado de una vida de sacrificios?. Para quien mide en caballos de fuerza su fuerza mental y física y la vende a tal efecto no llega el despertar del todo hasta que, embutido en su sonido y su presunto poder, toma posesión cada mañana de su tapicería y su rugido.

Introdujo la llave, suave que me estás matando, recreándose en ello. Acto de amor, coito metálico que no por repetido ad aeternum dejaba de aportar un placentero hormigueo. Abrió la puerta y entonces oyó un estridente chirrido. Se volvió. El gris azulado ya no existía. Sólo el amarillo intenso de dos focos. Coche francés, se dijo paralizado. Con el deslumbramiento recibió el impacto. En un vuelo eterno repetía para sus adentros que no, que era un sueño.

El conductor de la otra máquina se acercó con estupor al cuerpo que, abrazado a una portezuela desgajada, agonizaba unos metros adelante.

DIOS NOS PROTEJA, si quiere o le dejan


Puede ser que uno sea cicatero, pero sólo a veces. En esta ocasión no es el caso. Simplemente respondo a la escolástica más tonta de i tutti secculli, la de Ratzinger Z (Oficialmente Benedictus XVI, aunque para mí siempre será Benito, que es la traducción castellana).

El citado se ha despachado con unas declaraciones públicas en África que en países de otras latitudes hubiesen significado cárcel por curanderismo. Los eternamente castos (Mueve a risa, si no a llanto, habida cuenta, en millones de dólares, de la cuenta pagada por la Iglesia para acallar los procesos por PEDERASTIA) nos dan lecciones sobre cómo utilizar nuestras pulsiones sexuales, orientadas a donde sea. Habrá que recordarles que en varios puntos de Madrid, que hoy ocupan centros oficiales, se encontraron cadáveres de niños. Por cierto, eran conventos, y los restos más que centenarios.

Hoy sale en la prensa que, ante la respuesta de la gente cabal a las (como dirían en Ribera del Fresno) mamahostiadas del ex-jefe de la Inquisición (perdón, ahora es Congregación para la Doctrina de la Fe, pero sigue igual: persiguiendo a los defensores de los pobres y perdonando y premiando a los nazis) el Vaticano ha decidido !RECLAMAR A LA O.N.U. QUE LE PROTEJA¡.

La ley, en cualquier país civilizado, protege la libertad de creencias, pensamiento y expresión. Curiosamente lo que no respeta el Estado Vaticano, y menos Ratzinger, quien fue Inquisidor General, Martillo de Herejes, y como Papa se dedica a repartir indulgencias a negacionistas del Holocausto y se plantea beatificar a Pío XII.

Que nos pesquen confesados o nos acoja la O.N.U. a los laicos para protegernos de tanta burricie criminal proveniente de tantas sectas.

Dictum est.

lunes, diciembre 01, 2008

A TRANCAS Y BARRANCAS


Vuelvo, aunque sea sólo a ratos y sin demasiadas ganas, a conectarme. No es que esté, como en otras épocas, en un proceso autodestructivo, sino que la vida me va venciendo. La verdad es que no imaginaba lo que podía acojonar una prevista y fijada visita al urólogo (ya os contaré sin pudor alguno) para que te informe del estado calamitoso -cuasi comatoso- de tus perendengues. Y eso por no hablar de lo que por ahí llaman depresión endógena.
Aún así !qué bonita es esta mierda de vida¡. Oyendo unas sonatas de Mozart o a Mark Knopfler en Sailing to Philadelphia, o leyendo a Juan Ramón ( Y yo me iré, y se quedarán los pájaros cantando ) o a Aleixandre, o a Elliot (April is the cruellest month, breeding lilacs out of the death land ) va uno sacando belleza del dolor, como los hongos de la descomposición. Y se reconstruye uno a retazos, sin saber muy bien qué piezas del puzzle maneja en cada momento. !Cuántas veces me hubiera gustado ser un memo insensible¡ peró, el que no pot esser no pot esser, i, a més, es impossible.
Incluyo en la entrada una foto del que fui. En la siguiente pondré una del que soy. Se os caerán los palos del sombrajo.
Salud.

jueves, julio 31, 2008

ADOPTA A UN MEMO COMO MASCOTA

Ante la pajarracada nazi de un rotundo (por redondo) concejal mediocatalán, este mediextremeño no puede callarse:


Ilustrísimo señor Don Lluis Sunyé i Morales:

Diríjome a Suecencia (no sé si digna o ignominiosamente ,permítame dudarlo, ostenta un cargo electo) como extremeño de adopción, y a mucha honra. Siendo, de nacencia, madrileño (otra vez a mucha honra), y de orígenes vascos, andaluces,gallegos y hasta catalanes, me sorprende su salida de tono.

En primer lugar, porque su segundo apellido es ineluctablemente sureño, c'est a dire, txarnego. Si Vuecencia conoce las leyes de la genética, la única línea seguible de manera fiable es la materna, pues, mientras los genes paternos pueden cambiar según el comportamiento sexual de la madre (cuernos), el resultado de la cópula, o cópulas, siempre mantendrá, en caso de llegar a buen fin (en su caso, lo de buen fin se queda en eufemismo), mantendrá, digo, el ADN mitocondrial de la madre. Es tremendo, pero, orondo e Ilustrísimo amigo, está Vuecencia seriamente contaminado de txarneguismo.

En segundo lugar, no se me alcanza la mente a entender cómo una formación de Izquierdas le ha admitido en sus filas, dado su sarcasmo, que no ironía, de tintes nazis. Quien por medio de esto le habla ha luchado desde hace casi cuarenta años por las Libertades, ama Catalunya y su lengua y cultura, hasta el punto de permitirse escribir algunas cosas en catalán, deleznando de igual modo los nacionalismos excluyentes centrales o periféricos.

En tercer lugar, reconozco que yo puedo tener un déficit neuronal serio, pero, aún así, me presto a prestarle alguna de mis pocas neuronas, porque lo suyo es preocupante.

Por último, una oferta: sin ningún rencor le propongo que nos visite. Le encantará.

Y, por cierto, le adoptaremos... como mascota.

DE L'AMOR I DE L'ODI I DE L'AMOR

No em convé agrair-te res.

Mai no he pogut

i tampoc no ho faré ara.


Si de cas,

et faria

un petó petitet

i me'n aniria

sense més protocol.


Duries, pot ser,

tu roba mes neta,

com si estiguessis

presta per a la marxa.


Però, les coses no són aixina.

Baixant d'aquest absurd paradis

vaig adonar-me de que ja no existies

des de feia ja vuit messos.

Cesc Galvis

lunes, julio 21, 2008

PARA CONTRAÉPICA, LA VUELTA

Tal vez lo que vuelva no sea lo esperado. Cuando hay que dar forma a las propias cenizas es, cuando menos, difícil conservar el humor. Aún así, prometo no defraudar.
Pero, antes de lo que vaya viniendo, una perla negra:

Dicen las malas lenguas que una vez fui feliz.
Yo, que no me acuerdo, camino por las playas en busca
del roce de la arena, a falta de la voz que me falta.

Dicen que una vez fui feliz.
Tal vez tengan razón
y yo no me dé cuenta.

viernes, julio 18, 2008

LA DICHOSA JUNTA

Aunque mi vida personal importa a poca gente, mi condición irredenta de sindicalista me fuerza a aburriros, con la pretensión de que alcance mayor difusión, lanzándoos la monserga que he remitido a los media. Es la vida diaria y es así. No hay ironía, no hay poesía, no hay ficción, no hay imaginación; es así:

Malestar del personal de la RCA La Coronada ante la ineficiencia de la Junta de Extremadura a la hora de afrontar las cargas de trabajo y las substituciones

En los últimos tiempos, entiende el personal, tanto sanitario como no sanitario, de la Residencia Club de Ancianos (RCA) La Coronada, de Villafranca de los Barros, de la Consejería de Sanidad y Dependencia, la Junta de Extremadura ignora soberanamente la situación en que se encuentra un Servicio que consideran esencial. Así, se sigue considerando como “mixta” una Residencia en que más del 80% de los 65 usuarios necesitan de una atención continuada en las Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD), con un altísimo grado de incontinentes, alta proporción de demencias seniles y de personas necesitadas de ayudas a la movilización (carros y andadores) y las dificultades que las lógicas pluripatologías entrañan en la gestión diaria de la salud de los ancianos. Todo ello se plasma en unas cargas de trabajo que ponen en riesgo la salud de los trabajadores (4 bajas por lumbalgias entre los/as Auxiliares de Enfermería en los últimos meses) y la calidad de la atención, ya que la escasez obliga, demasiado a menudo, a trabajar en Servicios Mínimos, pues, ante contingencias inesperadas (más de las deseables) hay demasiadas ocasiones en que ni renunciando al descanso merecido y necesario se puede cubrir más de los mencionados Servicios Mínimos (SM).

Por dar ejemplos: el Personal de Limpieza llega a poner 17 lavadoras (tamaño industrial) en una mañana, y pasa la mitad de la semana en SM en turno de tarde (2 personas),y con serios retrasos en las substituciones; en Cocina están a la orden del día los desempeños de Superior Categoría, quedando muchas tardes a cargo de una Ayudante de Cocina todo, y, cómo no, con serios retrasos en las substituciones; en Enfermería, con las últimas contingencias, se ha llegado a trabajar más de cinco (5) fines de semana seguidos; la Administrativa del Centro no da abasto con los problemas generados por la escasez de personal y el desinterés demostrado por la Consejería. En lo que a Auxiliares se refiere, la tardanza en cubrir las bajas, la imposibilidad de cuadrar una planilla suficiente para dar un servicio eficaz (que se da, pero a costa de concesiones voluntaristas), la inadecuación del centro (las reducidas dimensiones provocan sobreesfuerzos en el manejo de la maquinaria). Sólo en este último sector los días debidos por la Empresa (Junta) justificarían la contratación de varias personas.

La situación expuesta, lejos de ser alarmista, queda corta cuando llega el verano. Lo que era algo previsible se convierte en un callejón sin salida. El personal se pregunta cómo, si la Junta exige a sus empleados elegir turno de vacaciones en marzo (y lo hace de forma conminatoria y sin posibilidad de cambios posteriores), a estas alturas, 17 de julio, cuando ya han comenzado dichos turnos, están sin cubrir dos plazas de Auxiliares y tres de ATS-DUE. ¿No es bastante un periodo de tres meses y medio para dar solución a esto? Para la Junta parece que no. Argumentan que no encuentran personas dispuestas porque han preferido otros contratos en el SES, y es obvio que si te pones a intentar contratar el 15 de julio, la mayor parte de la gente se haya hartado de esperar y haya aceptado otros contratos (por cierto, mejor remunerados). El personal de La Coronada se pregunta cómo, perteneciendo a la misma Consejería que el Servicio Extremeño de Salud (SES), el funcionamiento en casos como éste es tan disparejo ¿o es que somos Empleados Públicos de Segunda Clase?

El 9 de julio fueron seleccionadas tres personas, alguna de las cuales renunció a otros contratos, para cubrir dos turnos de vacaciones y un contrato a tiempo parcial en la categoría de ATS-DUE. A día de hoy, ni siquiera han sido llamadas para firmar, lo que comporta que las que están trabajando se ven obligadas a renunciar a su derecho a descansar, tras meses en que la Junta se negaba a substituciones.

En cuanto a Auxiliares de Enfermería, a la ya citada imprevisión con resultado de que en vez de tener una plantilla (ya de por sí insuficiente) de 17 personas, se está funcionando con 15 en el mejor de los casos, teniendo que mantener Servicios Mínimos con el sobreesfuerzo añadido de que, por profesionalidad, no se pierda la calidad y cantidad de los servicios prestados a los residentes. Si añadimos circunstancias familiares dolorosas en dos de las sustitutas, que les han forzado a ejercer su derecho a una semana de permiso, y la renuncia de otra Auxiliar, contratada en otro centro, la situación se convierte en insostenible, debiendo doblar turnos, renunciando a días solicitados por Asuntos Propios, a días debidos por la Empresa y a libranzas marcadas en planilla.

De nada han valido hasta ahora los continuos esfuerzos de la Directora y la Administrativa, ni las gestiones de los sindicatos FSP-UGT y CSI-CSIF. La maquinaria burocrática ha quebrado y nos encontramos ante un problema de índole superior. ¿Qué ocurrirá cuando el personal se empiece a “romper”? ¿Cómo se mantiene un Servicio a Personas Dependientes bajo mínimos? El hecho de que tengamos referencias de otros centros con el mismo problema demuestra que es una cuestión de actitud por parte de la Junta, por lo cual el personal no descarta tomar acciones.

Se están conculcando derechos de los trabajadores y de los usuarios por culpa de un funcionamiento cuando menos indolente (se nos ocurren palabras más gruesas) de la Administración, y eso lo tiene que conocer la ciudadanía.

Villafranca de los Barros, 17 de julio de 2008

miércoles, mayo 21, 2008

EL DÍA MÁS FELIZ (Revisited)

Dado el éxito, y por hacer algo, republico un suelto del 2005 (o 6), para deleite de niños y aleccionamiento de padres gastadores en ocasiones señaladas (como, i.e., las primeras comuniones):


Observad a este pipiolo virginal retratado a la derecha (con perdón). Ved, amadísim@s herman@s, la bondad destilada en el rostro del infante. ¿Acaso no proporciona una paz interior sólo comparable al visionado completo de La casa de la Pradera? ¿No incita al recuerdo del día más feliz de nuestra vida? ¿No nos eleva en espiritual escalofrío a las más altas sumidades de la transcendencia y el desapego por los mundanos bienes? En este totum revolutum que es nuestro planeta, imágenes como la que presentamos vienen a renovar las esperanzas en un mundo más justo, bello, próspero y feliz.

Todo lo anterior tendría validez si no fuera porque el interfecto era yo; y no fue el día más feliz de mi vida. Me picaba el traje como si me fuera la vida en ello, me apretaban los zapatos en proporción directa a la duración de la misa en latín con sermón interminable y no me habían regalado reloj alguno. Para rematarlo todo desilusionando a quien se ponga tierno, era un delincuente infantil que asesinaba lagartijas, saqueaba con nocturnidad las casetas de la playa de Castellón y maltrataba con fruición a mis pobres hermanitos.

Un inocente angelito, en suma, que no pudo engañar al fotógrafo, que, entre todas las instantáneas eligió ésta en que el truhán queda evidenciado en la sonrisa sardónica, con el labio ligeramente elevado al lado diestro.
posted by Pakito Grillo at 8:20 PM | 1 comments

jueves, enero 31, 2008

SEX & DRUGS & PSYCHOKILLERS

La prestigiosa sexóloga, ahora metida en cosas edilicias, Ana Botella ha vuelto a alucinar. Y es que ya no sé qué tipo de sustancia se administra para tales dislates. Desde la inefable disertación onírica sobre la hibridación de pera (Pirus sp.) y manzana (Malus domestica), y tal vez porque toda gran comunicación de calado científico necesita un periodo de sorda reflexión y constatación de datos, nos tenía, tiempo ha, absortos en la espera de su oráculo. Exangües y con las uñas a nivel de cutícula andábamos cuando al fin parió la burra. Y no se le apareció la Virgen, cosa a la que debe de estar más que acostumbrada, sino un DVD inexistente sobre trituradoras inexistentes de inexistentes fetos superdesarrollados. Vamos, que ha estado sembrada la susodicha. Con lo de la huelga de guionistas Hollywoodenses parece que quiere hacerse un sitio como esquirola en una versión apostólica de La Matanza de Texas 25 o en La Noche de los Muertos Inexistentes. ¡Y es que ella asegura haber visto cadáveres de sietemesinos triturados¡

Si no fuera por eso de “créanme, Irak tiene armas de destrucción masiva”, que le debe resultar familiar a la ex primera dama, tendríamos razones para estar totalmente sobrecogidos (más bien acojonados) ante tal atajo de Mengeles que esos rojeras tienen sueltos. Sin embargo, la hartura de mentiras insistentes que pugnan por convertirse en verdades a medias o al uno por cien, sumada al descaro con que especies venenosas son difundidas desde los púlpitos mediáticos, nos hacen pensar que las cosas van por otro lado.

En el indeciso gallinero que su cónyuge dejó se abre una vía para que Aznartella se haga con lo que les faltaba: Madrid. Y es que, si se va Gallardón (Sr. Ruiz), la sucesora legal es la sobrina del innombrable (Botella Llusiá) rector de la Complutense que empequeñeció la Universidad a base de grises mamporros.

Es urgente para ella estar en el candelero aun a riesgo de que quien la quiera bien le aconseje que cambie de camello, lo cual, por otra parte, sería lo más sensato; o, cuando menos, que se lo haga mirar. Porque ver fantasmas, ovnis, vírgenes, Elvis, etc., es una cosa y tiene su pase; pero ver vídeos inexistentes de trituradoras de niños y creerse que los ha visto es, además de tortuoso y sadomaso, un mal síntoma. Hay a quien el Poder enloquece (in exemplum el tal Aznar), pero demenciarse antes de catarlo me parece excesivo.

jueves, enero 17, 2008

POEMAS DE CONTRAÉPICA QUE SE PUBLICARÁN EN DRÍADE Nº 4

EL QUE RETORNA

Atardecer en tonos suaves.
Calidez atemperada por una más que amplia
gama de tonos pastel del magenta al azul.
El horizonte marino se te aparece imposible de definir.
Sería inútil pensar que cielo tierra y mar fueran cosas distintas.
Nadando calmosamente bucearías sin parar entre el agua y la arena.

Tú que vuelves. Sentado frente a ello percibes
cómo a veces el estruendo de la fábrica de abonos
sobrepasa al del mar tal que llamara
la atención sobre la falsedad de lo idílico.

Barcos de pesca. Salida acompasada. Luciérnagas marinas.
Motores: po-po-po-pó.
Siempre preguntándote adónde iban
cuando desaparecían al noreste y con ellos
el sonsonete de todas las noches.
Titilaban algunos crees que cerca.

Todo se ha o lo han transformado.
Y es lo irreversible de tales cambios
la primera señal de un tiempo que creías
se había detenido para ti en aquellos años agridulces.

Hace treinta que llegaste y dieciséis de tu última partida.
Se dice pronto: tanta ausencia y aún piensas
que todo se habría ralentizado aguardándote.
¡A ti! A ti adolescente sempiterno que no se reconoce
en los espejos ahora irisados de azogue cuarteado.

La humedad que olvidaste se te apega
de mala manera a la ropa al cuerpo
sobre todo a las axilas sienes cogote
esa nuca que te lleva la mirada al suelo maldito cheposo
y te hace los últimos rizos casi pastosos. Sientes
cómo te descienden los sudores hasta ese punto.
Bien pudiera ser piensas que el cuero cabelludo
se te hubiese acarcavado y todo
cuenca canosa confluyese en tal nuca
para manchar de grasa agua y sales
corrosivas el cuello de tu camisa.

Como las sábanas secas en apariencia pero siempre
chorreando impidiendo el descanso
cual si de una sauna se tratase incluso en noches frías.
Buscas refugio en la ducha, pero la toalla te devuelve
continuamente el agua que tu cuerpo le proporciona
te expulsa al jardín medio en cueros casi braceando
en un espeso aire incapaz de secar tu piel perlada de gotitas.

Recuerdas la línea de playa más cercana,
vista desde el aborto arquitectónico que es la Casa
de Baños siempre inútil. Aquí justo aquí
había escaleras con los primeros no sabes cuantos
escalones cubiertos de arena. El agua
casi los lamía en algunas mareas espectaculares
dejando a su pie líneas de puntitos negros
alquitrán de barcos moribundos. Con la brea
algas marrones ásperas desde siempre inertes.

Aquí justo aquí comenzaban las razzias
después de la merienda-cena. Los chavales por su parte
y las niñas por la suya de mediar gamberradas.
Las bebidas corrían por cuenta de los arrendatarios
de las casetas que todavía no habían sido retiradas.
Ni la del Capitán General a rayas verdiblancas
mucho más grande y con mejor cerradura que el resto
se libraba de vuestra curiosidad vandálica.

Arqueología de post-postguerra que podría servir
para conocer costumbres y hasta vicios:
los primeros Play-Boy que visteis requisados
de una minúscula caseta azul cuyo
candado no aguantó el primer golpe.

Ya entonces podía contigo
el aroma de la delincuencia.


NUESTRO HÉROE

Patea nuestro héroe las calles atestadas
de la ciudad extraña y maldice por lo bajo
de la madrastra que le expulsó.

Circulan en su entorno felices ignorantes
de su lenguaje y penas, hormigas para él,
que, barruntando lo que él barruntaría
en su predio, lo hacen indolentes por estar en el suyo.

Peor dolor no hay
que el que no es compartido.

Sin rumbo, ni ganas,
patea nuestro héroe las calles atestadas.

martes, diciembre 25, 2007

Maldita navidad

Llégame la navidad en el exilio con agravantes sumamente graves.
No sé si por mis problemas tendonarios, las durezas salvajes provocadas por la poliomielitis ( la anarquía de los huesos de mis pies podría ser objeto de un tratado sociopolítico), si por la gota (aquí, ante ustedes, el rey del úrico) que de vez en cuando me azota, o por la senectud anticipada que siento y presiento (que alguien me recuerde sobre qué hablo-escribo), el caso es que no llego a tan señaladas fechas en las mejores condiciones físicas ni psíquicas.
Mi mensaje se trunca dolorosamente donde debía decir lo de la Deina y Yo, ya que sólo puedo enviar mis mejores deseos por mi propia mismeidad.
Ello, ley de vida, no debiera ser cosa extrañable, conocida mi trayectoria.
No. No es mi soledad asumida, y más en unas fiestas que sólo me dan trabajo (mayormente de urgencias). La cuestión es que tullido, recién salido de turno de tarde, con todos los cenutrios del mundo cebados y curdas en la carretera, tengo debajo de mi mísero y nada aislado piso de exilio dos locales tan cutres que se toman como inalquilables, y es sólo en estas fechas que se arriendan para solaz de la progenie de los caseros, que así se libran de sus vándalos domésticos.
Por otra parte, mi contumaz empeño en los excesos nocturnales, en tiempos no tan pasados, me hace pensar en que hacen bien, por más que no me agrade hoy.
Felices jodidas fiestas

martes, noviembre 13, 2007

CASI EN TANGO

Solo, fané y descangallado me veo y no me veo tras tanto tiempo de ausencia. Y es que , para mí, corren malos tiempos para la lírica. Y no sólo para mí. Obviaré mis cuitas para anunciar el regreso, con escasas fuerzas mas con sumas ganas, al mundillo internético.
!SUS VOY A CANSAR A PARTIR DE AHORA¡

viernes, mayo 05, 2006

EL CERDO IBÉRICO II

Comunicado de Luis Rastrojo, Presidente de la OINC (Organización Ibérica de Nuevas Clasificaciones)
Muy estimados suscriptores:

La definición taxonómica del ser humano actual, Homo sapiens sapiens (para distinguir del Homo sapiens neanderthalensis, al que presuntamente nos merendamos, metafórica y físicamente, hace cuatro o cinco decenas de milenios), es aceptada universalmente como única raza existente de nuestra especie, para desazón de racistas y otros seres de cerebro licuado que pululan en gran número por las barras de los bares, los transportes públicos (en unos casos en forma de conductor, léase taxi, y en otros como usuarios), los mostradores comerciales, etc. El hecho de que existan especímenes como Bush, Berlusconi, Aznar u otros, no invalida tal aseveración, a lo más confirma el refrán de la excepción

Sin desmentir, denostar ni tan siquiera discutir tal inexorable unidad del género humano, pensamos, no obstante, que se van generando diferencias de tal calibre en ámbitos geográficos aislados durante generaciones que pueden dar lugar a subespecies endémicas. Y es posible, más cierto que posible, que tal fenómeno se esté produciendo ya. Concretando en el territorio de lo que denominamos España, sea por herencia histórica o por endogamias marcadas por la resistencia a la mezcla, se viene observando la proliferación de lo que denominamos, en lenguaje común, y sólo a fin de ser entendidos, Hombrecerdo Ibérico.

Nada más lejos de nuestra intención que manchar la reputación del muy noble animal, digno pariente y sucesor semidoméstico del Sus scrofa o guarro jabalí, que tanto contento nos proporciona tras ser difunto, hasta el punto de que algún reputado profesional de los fogones declara de él que le gustan hasta los andares. Pero lo coloquial ha asignado al término cerdo y sus sinónimos cualidades peyorativas que por rápidamente inteligibles, aunque inexactas, nos rendían un servicio inmediato ante la urgencia de acometer científicamente tales mutaciones concomitantes en el mono desnudo.

Planteada la necesidad del estudio, era necesario establecer una terminología adecuada. Lo lógico sería añadir a Homo sapiens sapiens un apellido más de subespecie, al que, a su vez se añadiría otro subapellido como variedad (ie. Homo sapiens sapiens sub subespecie var variedad), pero ello nos llevaría a nombres casi más largos que la propia descripción. Optamos, pues, por asignar al nombre de subespecie el rango de género y al de variedad el de especie, en la convicción de que la comunidad, conocedora de los términos que anteceden, nos permitirá el heterodoxo atajo.

¿Qué nombre otorgar a nuestros semicongéneres? Una posibilidad, la fácil, era asumir Sus ibericus, pero quedó desechada por obvia y por soslayar el presunto carácter humano de los colectivos estudiados. Tras arduas consultas y discusiones, regadas por todo tipo de estimulantes destilados, y habida cuenta de que el término ibericus era innecesario y aparecería en la traducción a la lengua de la plebe, se optó, de forma definitiva por el término Homosus, que combina los dos animales y se traduciría como Hombrecerdo, con la opción de añadir Ibérico.

Así, por ejemplo, el primer estudio que en breve se publicará ha de versar sobre el Homosus pseudohabilis u Hombrecerdo Ibérico Manitas.
Esperamos con ello contribuir humildemente con razonamientos de mucha ciencia y risión a la inteligibilidad del desarrollo histórico-zoológico de esta que es nuestra zahúrda con eñe.

jueves, abril 27, 2006

CONTRAÉPICA EN DRÍADE

POEMAS DE CONTRAÉPICA QUE SE PUBLICARÁN EN DRÍADE Nº 2

IV

En el principio no era tan sólo la palabra,
únicamente la ignorancia y aún menos: total
aturdimiento que, recordado, extrañeza
no debería causarte, ya que sigues, después
de tantos, tantos años, igual de atolondrado.
Por no saber, no sabes ni quién eres: perdido
te revuelves en tu fatal dédalo buscándote.

No esperes siquiera compasión de ti mismo.
Bien sabes que la compasión es atributo
de tenderos con mejillas color de longaniza,
satisfechos de sus hijas, faz tipo butifarra.

Se empingorotan los domingos
para hacer balance.


XI

Exhausta ya la tierra.
Sin tan siquiera un hálito de rabia,
desmayada en sus ocres
como quien disimula
que algún día hubo vida, hubo nieblas,
tal vez cualquier sonido articulado,
risa, rumor, silencio breve, tenso
de la rapaz que espulga sus visiones
entre el jardín de piel pintado abajo.

La paseo empapado en los jirones
de polvo, mar, un arenal sin dunas
de bancales borrados de un soplido
sin agua.

Vengan jaras,
y ni ellas, que fueron invitadas,
se dignaron venir, ni retamales.
Y el miedo en las calizas
prendió conífero y humano por los montes.

Sonrisa acarcavada es la lluvia,
casi mueca de burla,
más cicatriz que alivio.




XIV

Nunca florecerán tus dudas. Quiere crecer la cana que en el deseo te ha nacido, mala hierba agostada, combativa raíz. Se cimbrea en crujidos sin ritmo y el viento le hace daño.

Rumor jamás oído tan nuevo que no lo reconoces en tus libros ni en tus arterias asustadas.

La noticia te ha pillado casi desvestido, casi en los calzoncillos de tus pesadillas, gonádica brida para un caballo ajado.

No toquéis estas yemas, pues no son ellas sino el propio estiércol que simula inflorescencias, por más que pronta primavera proclame quien la sufre.

La espiral del embudo, tal agujas de reloj, fertiliza esa adelfa de hielo que en las piernas negó lechosa sabia a los pisos más altos.

Urticante es la vida, un avispero de semillas. Imposible acercarse a su rozar sonoro. Habría que negar las matemáticas.

Tan sólo el calendario sirve para regar sus días por más que aleatorio: Quién data los dolores, quién retratos trazaría de los errores del tiempo necesarios.

Qué plan, Mamá Natura, olvidaste pergeñar y vinieron estos lodos.


XIX

Cuando nunca el creer en tus adornos
te salva de reírte de ti mismo
has llegado al mundo de las palabras muertas.

Qué maldita preceptiva te mandará callar
y qué prebostes declararán su renta de miserias
para tasar por malo tu exabrupto.

Quién te hará bueno o malo.


XXI

Tras tantas y tantas reuniones
tras tanto trasegar en discusiones
tras tantas teoréticas cuestiones
tras tantas cuantificantes ilusiones:

Hemos decidido
vendernos al mejor postor.